
Santiago es feo
Después de golpear con el puño lleno de ira la vitrina del mac donald, y maldecir a las puertas del zoológico cerrado. Empuñando los boletos del bus rumbo a Temuco, Luchito gasta sus últimas lágrimas aferrado como un látigo en los brazos de su madre .
- ¡Luís, cállate! No te traeré más para santiago. te portaste muy mal.
- No importa. Santiago es feo.